El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Ahí está la madre del cordero.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Matar un tigre.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Guagua que llora mama.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Noche toledana. (Irse de farra).
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El amor es eterno, mientras dura.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
El que nace chicharra, muere cantando.
La admiración alaba, el amor es mudo
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.