La risa hace buena sangre
Mear sin peer, rara vez.
No hay más chinche que la manta llena.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
No falta un burro en un mal paso.
Decir bien y obrar mejor.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Justicia y no por mi casa.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Presto se va el cordero como el carnero.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El que no corre, vuela.
O faja o caja.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
No hay que arrear ganado flaco.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
No con quien naces, sino con quien paces.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Échate este trompo a la uña.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.