Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
¡Se nos creció el enano!
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
La vida mejora de hora en hora.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
De casa del abad, comer y llevar.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
La zorra no se anda a grillos.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
No donde naces, sino donde paces.
No hay más chinche que la manta llena.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
La risa hace buena sangre
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.