Gente de navaja, poco trabaja.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Palos con gusto no duelen.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Hablar por la boca del ganso.
Se llena antes el ojo que el papo.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Cuando canta la rana, buena semana.
Tanto pedo para cagar aguado.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
No acose, que la están peinando.
Rama larga, pronto se troncha.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Mal ojo le veo al tuerto.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Fiate de Dios y no corras.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
La última cuenta la paga el diablo.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Al que no le saben, le inventan.
Quien calladamente arde, más se quema.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
La verdad a medias es mentira verdadera.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Zamora no se ganó en una hora.