Conquistada la madre, segura está la hija.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Hace más la raposa que la curiosa.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
La mano que no puedes morder, bésala.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Si no sobra es que falta.
Todo lo muy, es malo.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Años nones son los peores.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Cuanto más amistad, más claridad.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Feo, pero con suerte.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Dios ayuda al que mucho madruga.
El ternero recental no teme al tigre.
Entra, bebe, paga y vete.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
El hablar bien, poco cuesta.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Yantar sin vino, convite canino.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
La flor no se conserva roja cien días.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Abril, siempre fue vil.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.