El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
El que ríe el último, ríe mejor.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Sobre mojado, llueve.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Con chatos, poco o ningún trato.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Barájamela más despacio.
La barba no hace al filósofo
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Hombre viejo no necesita consejo.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Más querría servir que recibir.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.