Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Al desganado, darle ajos.
En largos caminos se conocen los amigos.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Mujer Besada mujer ganada.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
En Febrero busca la sombra el perro.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Donde uno piensa, otro sueña.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Casado, pero no capado.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
A la larga, lo más dulce amarga.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
De día beata, de noche gata.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
El agua tiene babosas.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Donde hay confianza, da asco.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Quien solo vive, solo muere.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
La vida es un deber a cumplir
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
La cera se destruye y la procesión no camina.
A cántaro roto, otro al puesto.