Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Moza reidora, o puta o habladora.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Zun de noche, se sube a un coche
A árbol caído, todo son piedras.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Quien dice la verdad, cobra odio.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
A mala leña un buen brazado.
Alabanza propia es vituperio.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Palabra de cortesano, humo vano.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Cada día olla, amarga el caldo.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Una maravilla, con otra se olvida.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El vino y la verdad, sin aguar.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Bien cantas, pero mal entonas.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Idos y muertos es lo mesmo.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.