No siempre huye el que vuelve la espalda
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Ese huevito quiere sal
Amor con hambre, no dura.
Casa de esquina, para mi vecina.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Cien refranes, cien verdades.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Vecina de portal, gallina de corral.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
El aburrimiento es una desgracia
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Amor comprado, dale por vendido.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
El que no te ama, burlando te difama.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Se las sabe por libro
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Hay más refranes que panes.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
A la hora mala no ladran los perros
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Alegría y desgracia no son eternas
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.