Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
De amores el primero, de lunas las de enero.
El perfume bueno viene en frasco chico
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Esquílalas pero no las desuelles
Buena vida si refrenas tu ira.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Poco a poco se anda lejos.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Que no te den gato, por liebre.
En el refugio del otro vive cada uno
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Favor con favor se paga
Llamar al gato, gato.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
No da un tajo ni en defensa propia.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
En cada refrán tienes una verdad.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Querer matar dos moscas de un golpe
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Nunca con menores, entables amores.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.