Mañana de niebla, tarde de paseo.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Dar una de cal y otra de arena.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Alabar y callar para medrar.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Jugar la última carta.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Más vale despedirse que ser despedido.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Quien baila y canta, su pena espanta.
El que quiere subir inventa la escalera.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Lo que siembras cosechas.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Buena es la costumbre en el bien.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Después de la victoria, aprieta el casco.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Quien cerca halla, cerca calla.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.