Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Valgan las llenas, por las vacías.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Juego de manos, rompedero de ano.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Salmón de enero, para mí el primero.
Amor de lejos, felices los cuatro
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
La lengua queda y los ojos listos.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Casa y potro, que lo haga otro.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
A confite de monja pan de azúcar.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
A consejo de ruin, campana de madera.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El enano ve gigantes por todas partes.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Haz buena harina y no toques bocina.
Cabellos y problemas no faltan nunca.