Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Como es el padre, así es el hijo.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Vencer no es vergonzoso
La muerte a nadie perdona.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
El que poco tiene a poco aspira.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Buen tiempo en Junio, verano seguro.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
¿De que vas, Santo Tomas?
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Como la espada, así la vaina.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Beberás y vivirás.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
No ha visto muerto cargando basura.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Cada grumo tiene su humo.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Por pedir, nada se pierde.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.