Freídle un huevo, que dos merece.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Lo nuevo guarda lo viejo.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Dios castiga sin palo ni piedra
Barba hundida, hermosura cumplida.
A malos ratos, buenos tragos.
El dolor del viudo es corto pero agudo
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Novia sin cepas, novio con quejas.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Ahí está la madre del cordero.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
A falta vieja, vergüenza nueva.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
No hay año sin desengaño.
Del reir viene el gemir.
El abad canta donde yanta.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
El que sabe sabe y el que no es jefe
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Al rey muerto rey puesto.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Juan Segura vivió mucho años
Peor es mascar lauchas
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Tras de corneados ? Apaleados.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Por las vísperas se conocen los santos.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
El que necesita, te visita.
Casarse bajo el palo de la escoba
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
La moda no incomoda.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad