La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Reniego de señora que todo lo llora.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
El ceremonial es el humo de la amistad
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
El hombre propone y Dios dispone.
Mucha carne para tan poco Gato.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
El diablo es puerco.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Amor de lejos, felices los cuatro
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Lo que es bueno para el bazo, no lo es para el espinazo.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
El miedo guarda la viña.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Buena vida, padre y madre olvida.
El último mono es el que se ahoga.