Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
La mentira produce flores, pero no frutos.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
El hábito es una camisa de hierro.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Fuiste doncella y viniste parida.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
El temor modifica tu conducta.
Zapatero a tus zapatos.
A la fortuna, por los cuernos.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Arrieros somos y en el camino andamos.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Costumbre mala, desterrarla.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Una mentira puede matar mil verdades.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Bendita la casa que a viejos sabe.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Años de higos, años de amigos.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
A buen hambre, no hay pan duro.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
La sagre es más espesa que el agua.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.