El ojo quiere su parte
La vida es una sorpresa continua
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Una buena campana se siente de lejos.
Untar la carreta para que no chirrié.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Buena crianza no pierde punto.
Para los Santos, nieves en los cantos.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Pan y vino y carne, a secas.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Idos y muertos, olvidados presto.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
De mala sangre, malas morcillas.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Ojo por ojo y diente por diente.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Buscarle cinco pies al gato.
Al loco y al fraile, aire.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Tenés cola que te machuquen.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.