Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
El burro adelante y la carga atrás.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Incluso el día más largo tiene un final
A enemigo que huye, puente de plata.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Más vale oler a asno que a muerto.
Palabras blandas te pondrán en andas.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Cazador, mentidor.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Al último siempre le muerde el perro.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El frío conoce al encuero.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
La puerta de Dios siempre está de par en par.