Agua en febrero, promesa para el agricultor
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
La mala fe, no pare hembra.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Entre perros y gatos lamen todos los platos.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Sigue los impulsos de tu corazón
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
La fe no tiene miedo.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
La fantasía es la primavera del alma
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Al pez, una vez.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El triunfo de los crueles es breve
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Las prendas de ropa son alas.
No gastes pólvora en gallinazos.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
El río, por donde suena se vadea.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
El que no chilla, no mama.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Palabras melosas, siempre engañosas.