El catalán de piedras hace pan.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
El relajo es dulce después del trabajo.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Hacer el agosto.
El buen vino en vaso chico.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Divide y vencerás.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Nadie se meta donde no le llaman.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Ahogado el niño tapan el pozo.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
El que tiene boca, se equivoca.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
No da, ni dice donde hay.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Las apariencias engañan.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Más vale despedirse que ser despedido.
Nacer de pie.