Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Café cocido, café perdido.
La noche para pensar, el día para obrar.
Son más los que mueren por comer que los que mueren de hambre.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
El que trae , lleva.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Flaca es la mujer por gorda que esté.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Sopas y morder, no puede ser.
De bien en mejor.
Quien hijos ha, no reventará.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
No te duermas entre las pajas.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Sé osado y serás afortunado.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Más cagado que palo de gallinero.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Por lo demás, paciencia y barajar.
Los enamorados, no ven a los lados.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Quien primero viene, primero tiene.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
La muerte y el amor, enamorados son.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Corta despacio, que hay poco paño.
No nada más de pan vive el hombre.