Agua de mañana, o mucha o nada.
Por enero florece el romero.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Mas mata la duda que el desengaño.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Con el engañador, se tú mentidor.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Bueno de asar, duro de pelar.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
No cantes victoria antes de tiempo.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Árbol que no arraiga no crece.
Hay más días que ollas.
A tres de pelea, enséñales la suela.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
No caben dos pies en un zapato.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La edad de oro nunca es la presente.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.