No hay urraca sin mancha blanca.
Bien o mal, junta caudal.
Paja al pajar y barberos a rapar.
El amor, de necios hace discretos.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
No hay mal que por bien no venga.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Buena es la costumbre en el bien.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Haz lo que creas que está bien.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Con el amor está el temor
El que es culpable puede reincidir.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
El trato engendra el cariño.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.