Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
En camino largo, corto el paso.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Niños y viejos, todos son parejos.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Callar como puta tuerta.
Cual andamos, tal medramos.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
A cabrón, cabrón y medio.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Mujer Besada mujer ganada.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Hacer enseña a hacer.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
No busques pan en la cama del can.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Ni es carne, ni es pecado.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Quien es feliz habla poco
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Dádivas quebrantan peñas.
La soga, tras el caldero.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
El harto no se acuerda del ayuno.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
No compra barato quien no ruega rato.
Donde está el rey, a cien leguas.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.