Como se vive, se muere.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Una vez al año, y ésa con daño.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Escritura es buena memoria.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Las cruces son las escaleras al cielo.
La letra mata, su sentido sana.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Más obrar que hablar.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
La vida es un juego.
El que mal se maneja, despacio padece.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Remienda paño y pasarás año.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Novia sin cepas, novio con quejas.
Reloj y campana, muerto mañana.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
A viña vieja, amo nuevo.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Buey lerdo, bebe agua turbia.