Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
El diablo está en los detalles.
Las obras, con las sobras.
A cada rey su trono.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Aprendo mientras vivo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Hay que leerle la cartilla.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Manda, manda, Pedro y anda.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
A tal puta, tal rufián.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
De buena semilla, buena cosecha.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Dar es corazón, pedir es dolor
Si la manga no es amplia no ondea
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos