Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El que huye, obedece.
Está más loco que una cabra.
Quien cerca halla, cerca calla.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
El que come y no da, atragantado morirá.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Gozo que no se comunica, se achica.
Al hombre de rejo, vino recio.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Lo tragado es lo seguro.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Casa ordenada, casa salvada.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
La que fue flor, algo le queda de olor.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Limpio de polvo y paja.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Hazte la fama y échate a la cama.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Apaga la luz, Mañosón!
En tiempo de campaña, apaña.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
La mujer es gente en la letrina.