Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Hacer la del humo.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Ver para creer.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
La comprensión siempre llega más tarde.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Irse a chitos.
Hacer de su capa un sayo.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Señal fija de agua, verla caer.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
El que pestañea pierde.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
A mi, mis timbres.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Amores y dolores quitan el sueño.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Esto es de rompe y rasga.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
En pedregal no siembres cereal.
Las cañas se vuelven lanzas.
Bien urde quien bien trama.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Hay que creer, rajar o desastillar.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Molino que no muele, algo le duele.
El hablar mismo idioma.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
A cabo de rato, Andújar.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
No porque la rana salte tiene muelles.