La nuera barre para que la suegra no ladre.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Cuentas claras, amistades largas.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
A quien has de acallar, has de halagar.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Lo quiere como la mula a la carreta.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Cielo a corderos, agua a calderos.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Más feliz que marica con dos culos.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
A un traidor, dos alevosos.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Mujer con toca, dos veces si.
De Jaén, o fuleros o malajes.
El llanto alivia el quebranto.
Reza, pero no dejes de remar.
Es más entrador que una pulga.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Para todo perdido, algo agarrado.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Ruéganla que se pea, y cágase.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Boda de hongos, llámala bodorrio.