Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Más peligroso que chocolate crudo.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Madre muerta, casa deshecha.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Suegra, ni de caramelo.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Quien es feliz habla poco
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
A bestia loca, recuero modorro.
Buena cara dice buen alma.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
La barca pasa, pero el río queda.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Amistades y tejas, las más viejas.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Trabajo empezado está medio hecho
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
La oración breve sube al cielo.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.