El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Lo estancado se pudre.
A la bota, darla el beso después del queso.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
En largos caminos se conocen los amigos.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Marido rico y necio no tiene precio.
Mal largo, muerte al cabo.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Hace un frío que se hielan las palabras.
Entre amigos no hay cumplidos.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
El vino hace buena sangre
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Pan ajeno nunca es tierno.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.