Cada loco con su tema.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
A donde va encuentra un problema
Al rebuznar se verá quien no es león
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
La Cruz, la viña reluz.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Pan con queso sabe a beso.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Después de un gustazo, un trancazo.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
La fe no tiene miedo.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Quien ríe y canta su mal espanta
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Quien sabe, sabe.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Reniego de señora que todo lo llora.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Lleno de pasión, vacío de razón.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Cuando no está preso lo andan buscando.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
La práctica hace al maestro.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Lo quiero, para ayer.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.