¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
La primavera la sangre altera.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Escucha el viento... que inspira
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Escoba nueva, barre bien.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Leer entre renglones.
Año de neblinas, año de harinas.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Las flores son para los muertos.
No hay mayor tontería que reñir.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Gota a gota, la mar se agota.
El hambre es una fea bestia