De desagradecidos está el infierno henchido.
Al desganado, darle ajos.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
El arroz ya está cocido.
No con quien naces, sino con quien paces.
Hay que leerle la cartilla.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Casa hecha, sepultura abierta.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Al higo por amigo
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Calvo vendrá que calvo me hará.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Quien amaga y no da, miedo ha.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Olla tiznada, bien es guisada.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.