Al agradecido, más de lo pedido.
El que nada duda, nada sabe.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Buenas cuentas, conservan amistades.
A bien se llega quien bien se aconseja.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
En arca abierta, el justo peca.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
El que se enoja pierde.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Eres más puta que las gallinas.
Todo mi gozo en un pozo.
A la larga, lo más dulce amarga.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Un perro sabe donde se tira comida.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Haz lo que creas que está bien.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Quien bien siembra, bien coge.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
A catarro gallego, tajada de vino.