Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
No siempre es mejor el que más te gusta.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
A burra nueva, cincha amarilla.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
La avaricia rompe el saco.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Abril, deja las viñas dormir.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Tripa vacía, suena pronto.
En casa llena el loco no se apena.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
A buen bosque vas por leña.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Berzas en enero, saben como carnero.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
La fortuna es madrina de los necios.
No todo el que llora, de pena llora.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.