En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Perro que ladra no muerde.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Llave puesta, puerta abierta.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
El arma es enemiga de su dueño.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Estás entre la espada y la pared.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Las penas con pan son buenas.
Quien hijo cría, oro cría.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
El vino, de la verdad es amigo.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Decir, me pesó; callar, no.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
A barba muerta, obligación cubierta.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
A burra nueva, cincha amarilla.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes