Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Del necio, a veces, buen consejo.
Las aguas quietas, corren profundas.
Acá como allá, y allá como acá.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Necesitado te veas.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
A quien vela, todo se le revela.
Lo tragado es lo seguro.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Gozo que no se comunica, se achica.
Hay más días que ollas.
Sayo que otro suda, poco dura.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
El que rompe, paga.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
No te acostumbres a lo que no dure.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Quien siembra, siega.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
El sastre de fama, conoce la trama.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
La buena mula en el establo se vende.
El que nace postrero, llora primero.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Donde ajos ha, vino habrá.
Después de la risa viene el llanto.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Amistad pasajera nunca es verdadera.