A chico santo, gran vigilia.
Escribir despacio y con buena letra.
Despacio, que llevo prisa.
Por el rastro se da con la liebre.
La lima, lima a la lima.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Chocolate frío, échalo al río.
Remienda paño y pasarás año.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Nunca acaba el que nunca empieza.
El mundo es de los audaces.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Casa hecha y mujer por hacer.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
Unos tanto y otros tan poco.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
La alegría en el alma sana se cría.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Agua mansa, traidora y falsa.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
La mala fe, no pare hembra.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.