Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Arriba canas y abajo ganas.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Llenarle la cuenca a alguien.
Pasará, sea lo que sea.
La leche cocida, tres veces subida.
En casa del músico, todos saben cantar.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
El gallo donde canta come.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Lo bueno dura poco.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Un día menos, una arruga más.
Duerme más que un gato con anemia.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Buen lector, mal escribano.
Hay desgracias con suerte.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Sirva de algo mientras se muere.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Dar de comer al diablo.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Primero son los presentes que los ausentes.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Con el engañador, se tú mentidor.
La sagre es más espesa que el agua.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Todos los extremos son malos.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Que bailen los que están en la fiesta.
Fruta prohibida, más apetecida.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.