Burlas suaves traen burlas graves.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Esposa prudente es don de Dios.
La barriga llena da poca pena.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Un real de deuda, otro acarrea.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Cazador y cazado confían en Dios.
De mala sangre, malas morcillas.
Empieza la tarea y luego termínala.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Compuesta, no hay mujer fea.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
El que venga atrás que arree.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Hombre casado, burro domado.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Burro empinado, por hombres es contado.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Artero, artero, más non buen caballero.