Mallorquina, puta fina
Los hombres son mejores que su teología
Criados, enemigos pagados.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Agua estantía, renacuajos de día.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
La llaga sana, la mala fama mata.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Acarrear leña para apagar un incendio.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
No fío, porque pierdo lo mío.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Al gorrino y al melón, calor.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Niebla en verano, norte en la mano.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Mal se cuece olla que no se remece.
A escote, no hay nada caro.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Mala noche y parir hija.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Reloj y campana, muerto mañana.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Le dijo la sartén al cazo.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.