A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
No hay mano que pueda para el tiempo
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Bien convida, quien prestó bebe.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
El mandar no quiere par.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
De cuero ajeno, correas largas.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Rey nuevo, ley nueva.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Salud perdida, salud gemida.
Trabaja y no comerás paja.
Febrero, cebadero.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
A las obras me remito.
La cortesía exige reciprocidad.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Date buena vida, temerás más la caída.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.