Si hay miseria, que no se note
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Muchos pocos hacen un mucho.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
El río, por donde suena se vadea.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
A buen sueño, no hay cama dura.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Dar palos de ciego.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Callen barbas y hablen cartas.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Enero mes torrendero.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
A jugar y perder, pagar y callar.
Mal reposa la vida dudosa.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
La vida es un juego.
De casta le viene al galgo.
Del mal vino, buena borrachera.
Una espina en el ojo.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Al hombre de rejo, vino recio.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.