Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Al desdén con el desdén.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
A tal amo tal criado.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Consejos vendo y para mí no tengo.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Chilla más que un camionao é pollos.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Burro suelto del amo se ríe.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
A cualquier cosa llaman rosa.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Con pan y vino, se anda el camino.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Bien o mal, casado nos han.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Mejor prevenir que lamentar.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Juramento, juro y miento.
Padres viejos, hijos huérfanos.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Calumnia, que algo queda.
Como es el padre, así es el hijo.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Donde se pace, que no donde se nace.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
La zorra vieja en el lazo se mea.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.