Fiar, en Dios y en otro no.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
La verdadera amistad es inmortal.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
La manzana podrida pudre a las sanas.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
El joven armado y el viejo arrugado.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Vencer no es vergonzoso
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Cada malo tiene su peor.
El buscador es descubridor.
Amigos y libros: pocos y buenos.
A la orilla del río te espero, galapaguero.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Boda y cofradía, no es para cada día.
Saber uno los bueyes con que ara.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
La muerte en la patria es agradable.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Fruto vedado el más deseado.
A mi, mis timbres.
La vida da muchas vueltas.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
El hombre reina y la mujer gobierna.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.