Cochino matado, invierno solucionado.
Llaga incurable, vida miserable.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Pies fríos, corazón caliente.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
De bajada todos los santos ayudan
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
En Abril sale la espiga del cascabil.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Jugarse hasta la camisa.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Las cruces son las escaleras al cielo.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Chocolate frío, échalo al río.
El que mucho escoge poco coge.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Agua estantía, renacuajos de día.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Amistad de yerno, sol en invierno.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.