Costurera mala, la hebra de a vara.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Camino malo se anda ligero.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Toda flor quiere ser fruto.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
La zagala y el garzón, para en uno son.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Hambre larga, no repara en salsas.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
La buena hija dos veces viene a casa.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
A comida de olido, pago de sonido.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Trabajo empezado está medio hecho
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Entre menos burros, más choclo.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.