Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Chico pueblo, grande infierno.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
El amor entiende todos los idiomas
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Como es el padre, así es el hijo.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
La felicidad no es cosa de risa
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
El que siembra, cosecha.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
La intención hace la acción