Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Le dijo la sartén al cazo.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Está oscuro debajo de la lámpara
Cuanto más primos, más adentro.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Llenarle la cuenca a alguien.
Madre muerta, casa deshecha.
No todo el que trae levita es persona principal
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Mal de muchos, epidemia.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Viejo es Pedro para cabrero.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
El viejo y el horno por la boca se enciende.